DEDICATORIA CORDIAL
Con max o menos enjundia para Max.
CARTA MARCADA
El pasado 6 de mayo, rogándome omitir su nombre, “pues ya sabes cómo se las gastan los sabinistas, tan respetuosos de los derechos humanos”, un querido amigo, aficionado a la lectura y fan de Sabina, me envió para su publicación una nota alusiva a la presentación del libro “Guantes blancos. Personajes del futbol”, escrito por Félix Fernández, ex portero del Atlante y de la selección nacional.
La publiqué el 10 de mayo en este espacio y en mi primitivo blog, por tres motivos:
Con max o menos enjundia para Max.
CARTA MARCADA
El pasado 6 de mayo, rogándome omitir su nombre, “pues ya sabes cómo se las gastan los sabinistas, tan respetuosos de los derechos humanos”, un querido amigo, aficionado a la lectura y fan de Sabina, me envió para su publicación una nota alusiva a la presentación del libro “Guantes blancos. Personajes del futbol”, escrito por Félix Fernández, ex portero del Atlante y de la selección nacional.
La publiqué el 10 de mayo en este espacio y en mi primitivo blog, por tres motivos:
1. El evento reunió a personajes dignos de mi admiración en el deporte, la música y la literatura.
2. “La nota del suceso literario-deportivo fue profusamente difundido en los más prestigiados medios nacionales, excepto en los chiapanecos, por absurdas aunque obvias razones”, consigné ese día.
3. Me dio la gana. En el Diario de Chiapas diario, el bueno, el color naranja, no se me ponen más restricciones que las emparentadas con las normas legales y profesionales. Y en éste mi ciberespacio no suelo cortarle las alas a mi libertad de pensamiento por agradar a las celestinas del patrón.
2. “La nota del suceso literario-deportivo fue profusamente difundido en los más prestigiados medios nacionales, excepto en los chiapanecos, por absurdas aunque obvias razones”, consigné ese día.
3. Me dio la gana. En el Diario de Chiapas diario, el bueno, el color naranja, no se me ponen más restricciones que las emparentadas con las normas legales y profesionales. Y en éste mi ciberespacio no suelo cortarle las alas a mi libertad de pensamiento por agradar a las celestinas del patrón.
¿A YO LE SPIC YU?
Conforme al correo que me fue remitido ayer por Alma Arriaga, mi “atrevimiento” molestó a un tal Max Rodríguez, otro de los tantos fantasmas cobardes creados por los genios de COCOSO para dizque difamar a los disidentes.
El títere cibernético del Nene Cavé escribe a la letra: “Curiosamente el mismo día de las madres, en una burla barata y contra toda la razón (preguntonta: ¿burla para quién?, ¿contra la razón de quién?) , el gacetillero digital Arcadio Acevedo elogia al nefasto gobernador Pablo Salazar Mendiguchía en su más reciente escrito (que puede leerse en changarrovirtual.blogspot.com).
"Según el senil escribano
Todos los días, en la repostería fantasiosa de COCOSO, se hornean y decoran extensas noveletas disfrazadas de boletines, destinadas a llenar la panza de los diarios chiapanecos. Pero ni así aprenden a redactar ni, en consecuencia, a leer los panaderos.
Personalmente, en ese artículo no dedico un solo adjetivo, bueno ni malo a Pablo. Como consta en el párrafo arriba citado por el propio Max, como puede el presunto y solititío lector, adicto al chisme, constatar en mi blog. Es Víctor Gutiérrez quien cataloga a los presentadores como “un gran equipo”.
Por el contrario, deslicé el siguiente párrafillo: ¡Ay, los gobernadores! Si cuando el Respetable (rompecabezas multicolor, parcela abigarrada, inagotable de esperanzas y metas contradictorias) los hace dueños del esférico, temporalmente, se atrevieran a ejercer el poder con la jubilosa seriedad con que se encara un partido de futbol llanero
GAMBERRO CON CENCERRO
El Max escupe idioteces como flemas, una tras otra: “Hoy, gracias a la vivacidad de este escritor centavero se entiende de donde (sic) provinieron los ataques de Joaquín Sabina contra el Presidente Felipe Calderón. Ni más ni menos que de una mente torcida como la de Pablo Salazar”.
¿Se imagina el culto lector (je je) a Joaquín Sabina, izquierdista desde joven, espíritu de salmón, exiliado de España por haber lanzado una bomba molotov contra una sucursal del Banco de Bilbao en Granada, exitoso cantautor, sirviéndole de correchepe a Pablo o a cualquiera otro político? ¿Caso es el Yassir, pues?
Yo no canto, no arrojo bombas ni me conocen fuera de mi casa. Pero tampoco me rento como mascota de nadie.
Por lo menos 50 millones de mexicas, además de Barak Obama y la señora Clinton, opinamos lo mismo que Sabina: reducir la guerra contra el narcotráfico al puro enfrentamiento armado, es una ingenuidad. Por decir lo menos.
¿Cree el cabeza de bola de pin pon de COCOSO que los chicharrones de Pablo también truenan en Washington? ¡No mameyes en tiempo de chicozapotes, porfa!
No cabe la mínima duda, del tamaño del complejo son los fantasmas. Seguramente el rementoteado Max confunde a Sabina con algún pariente de su jefe.
EL POSTRER SALIVAZO
Según el “director general” de Expediente 2010 (un relleno sanitario digital donde los jocosos cocosos entierran toda la mermelada que no les cabe en el frasco), en represalia por su complicidad con Pablo, se canceló la presentación de Sabina en El Escenario, de Tuxtla Gutiérrez.
Lambisconería copeteada del Max: “Salazar piensa que los chiapanecos y en el DF no tienen memoria. Basta con recordar los cañonazos de dinero que soltó Salazar para que se presentara Joaquín Sabina en Tuxtla Gutiérrez. Su última presentación bajo la dictadura pablista fue la noche del domingo 5 de diciembre del 2006”.
NO ME DEFIENDAS COMPADRE
Queda claro, gracias a su confusa y lerda sintaxis, que el becario de COCOSO, muy al estilo de Viruta y Capulina, al arrojar cubetadas de lodo a los presuntos ofensores, embarra lo mismo o más a los presuntos ofendidos.
No dudo Sabina haya cobrado un jugoso sueldo por su presentación en Tuxtla Gutiérrez en el sexenio de Salazar Mendiguchía. No en balde es uno de los cantantes más populares e importantes en el mundo de habla hispana desde hace décadas.
Jugoso sí, de seguro, pero no exorbitante como los que cobraron Joaquín Cortés (bailador flamenco demandado actualmente en España por tranza) y el saldo de Camilo Sesto, a quienes en un gesto “generoso” con dinero del erario, la titular del Polyforum les pagó el doble de los miles de dólares estipulados en el contrato (pelos y señales de la asémila con el periodista Carlos César Núñez. Portafolios Político).
MORALEJA
Barrido el estercolero, sólo dos verdades irrefutables quedaron en el corral del Max:
1. Soy centavero, en efecto. Mis ingresos son muy menores, pero me los procuro trabajando. Muchas oficios desempeño en pos del pan, y en todos me esfuerzo por hacer lo mejor que puedo. No nací para textoservidor.
2. Luego de una exhaustiva investigación, descubrió que soy “un periodista senil”.
Demoraste máx de lo previsto, Rodríguez. Justamente por senecto es que se me dificulta humillar demasiado la cabeza y doblar la cintura, ahora lo sabes.
EPIGRAMA
Fuera de todo desmadre,
No es tonto el Rodriguez tal,
pues dijo una gran verdad:
tan mayor soy de edad
física e intelectual,
que bien puedo ser su padre.
¿QUÉ MÁS, PUÉ?
Polemizar con títeres, hijos de la leche agria colectiva, es una pérdida de tiempo, no lo ignoro. Me animé, sin embargo, a lanzarme al barrizal porque gracias a la vida amanecí, porque gracias a dios amanecí crudo y carecía de excusa para pergeñar mi bodrio cotidiano. Gracias Max, por el aliviane.
DE LOS SORPRESIVOS LECTORES
Soy, tal vez, un compañero tuyo de los 60s, con los salesianos en Puebla, quisiera me confirmaras si es así. Soy arquitecto y radico en Cuernavaca, Morelos. Agradeceré tu respuesta. Un abrazo. Jorge Arturo López Cotero.
RESPONSO
Sin el tal vez. Soy tu compañero. De unos años a la fecha -caprichos de la vejez- me dio por intentar localizar -inútilmente, por cierto- a los compañeros aspirantes que recordaba en imagen, nombre o apellido: De la Fuente (tenía una espléndida letra y era el más veloz de la sección); Hugo González (mi mejor amigo), Zuloaga (sopranísimo), Roa (voz magnífica, buen ejecutante de la cromónica); Milo (serio, buen estudiante, mejor futbolista) y vos, Jorge Arturo López Cotero, a quien recuerdo como persona con un buen sentido del humor. No sé si estoy en lo cierto, no sé si aún lo conservas. No perdamos el contacto.




