MINIFALDAS
Arcadio Acevedo
LA JUSTICIA PLATÓNICA
Según Platón, en ciertos casos, el justo puede ser infeliz y el injusto feliz. Sin embargo cree que es preciso que los ciudadanos sometidos a la ley piensen que sólo es feliz el justo.
LA JUSTICIA CHIAPANECA
Suerte te dé la señora gorda, ciega, balanza en mano, y el delinquir en Chiapas nada te importe. La gorda insensible, siempre bajo los efectos de su adicción a los intereses políticos de las aves que vuelan del tejado para arriba, parece recobrar la parte conveniente de la conciencia nomás en épocas electorales.
Por arrancar sólo un caso del grueso almanaque de la infamia: en abril de 2007 fue detenido Ignacio Flores Montiel, ex colaborador del Negro Durazo, ex jefe policiaco de Chiapas y del Distrito Federal acusado del homicidio del periodista Roberto Mancilla.
La esperada aprehensión fue “consecuencia de la voluntad de Sabines Guerrero para esclarecer los asesinatos cometidos en sexenios pasados'', dijeron periodistas afines a doña Oficialidad.
“Palabra libre” y “Sin censura”, programas conducidos por el periodista Miguel González Alonso en medios gubernamentales, celebraron el acto justiciero como si en el mundo se hubiese certificado la extinción irrevocable del hambre. Camuflaje. Negocio.
Ignacio Flores Montiel, siniestro ex jefe policiaco de Patrocinio
IMPERIO DE LA LEY… DEL TERROR
Los ciudadanos volvimos a padecer el escalofriante recuerdo del sexenio del terror, guardadas las debidas proporciones, similar al que actualmente se vive, se muere, en algunas entidades del país.
Activistas gay marcharon. A gritos pedían "no liberar al asesino de homosexuales y ejecutor de la represión de Patrocinio González". Se resistían a aceptar que todo era un blof, una comedia trágica.
FLORES EN TU TUMBA
Sigue la cola y llegarás a la cabeza. Y viceversa. Mariano Herrán, entonces “fiscal de hierro” (“de platino”, según los aduladores de temporal), acusó de la autoría intelectual de la muerte de Mancilla al ex Secretario de Gobernación, incluido por Carlos Salinas en el catálogo de "lo que no funcionó”.
“…Periódicos locales publicaron a ocho columnas una inserción del gobierno del estado según la cual la iniciativa privada ''reconoce la voluntad del gobernador Juan Sabines Guerrero para esclarecer los asesinatos cometidos en sexenios pasados''. (Ángeles Mariscal. La Jornada. 26/004/2007).
Abogados y periodistas coadyuvantes en las investigaciones sobre el homicidio, embozados en el anonimato, sacaron a relucir el nombre auténtico del “afán de justicia” de Sabines Guerrero: “Granada política, de humo, para desmoronar el bunker tricolor. Atenta solicitud para que Patrocinio –de conocidas ligas con Aguilar Bodegas- saque las manos del proceso electoral (a la sazón, se seleccionaban candidatos a diputados locales y presidencias municipales).
Pablo Salazar en sus años felices
LA NATA DE LA NOTA
Granada de dos cabezas, entonces, Opina el lic Rotundo Contreras: Una, obligó a los priistas a evaluar daños presentes pero sobre todo en el futuro mediato (cinco años le quedaban a Juan en la sillota).
Dos, obligó al fiscal a continuar la bronca con Patrocinio, de la que ya había habido escaramuzas en el mandato pablista. En el tercer acto, Patrocinio y Juan, vapulearían al insuflado ex gobernador. Y a su pandilla.
PLATÓNICA JUSTICIA
Platón justifica el mentir del Estado cuando garantiza la obediencia de la ley y acepta que para el gobierno la justicia, o sea lo legal, se encuentre por encima de la verdad.
LA OLLA PODRIDA
Casi enseguida, algo pasó que desconocemos a ciencia cierta, pero imaginamos a hipótesis ciertísima. El aura brillante que confiere a los hombres el ejercicio del poder, y que pule la gratitud de los beneficiados por ese ejercicio, después de dieciséis meses del descenso de Pablo al purgatorio de los mortales, había perdido su hechizo.
Por otra parte, en Sabines Guerrero las ganas de ejercer el poder obtenido en las urnas (y una manita… perdón, las dos manitas de su predecesor en el cargo), estaban maduras. Decidió demoler los mojones con que Pablo le habría marcado las fronteras de sus atribuciones.
Juan despoja de su capa a Supermán. En la vecindad de la casa materna de Pablo, la policía lo acosa. Lo privan de los elementos de seguridad que lo protegían. Pablo alardea, amenaza. (Aceptar que el poder y la adulación se han desvanecido, es como arrancarte la propia piel con las uñas y dientes).
Aparece una carta pública anónima desvelando y haciendo mofa de las presuntas corruptelas de los colaboradores cercanos de Juan, importados de Tlaxcala y el Defe la mayoría.
Aparece una carta pública anónima desvelando y haciendo mofa de las presuntas corruptelas de los colaboradores cercanos de Juan, importados de Tlaxcala y el Defe la mayoría.
NO HAY PRIMERA SIN SEGUNDA
Si Juan había decidido trepar en la escalinata del poder escalón por escalón, decide avanzar de tres en tres, dadas las circunstancias. Convierte al “fiscal de platino” en funcionario de plomo. Un rato después, en reo de latón y lámina acanalada.
Tras este largo rodeo ya hasta se me olvidó dónde dejé el caballo. ¡Ah, sí! ¿Qué pasó con el bondadoso señor por el que se originó el pleito, y esta columneja, es decir, Patrocinio? Nada.
Nada malo, cabría precisar: después de unos meses preso (según) en El Amate, Flores Montiel fue puesto en libertad “por falta de pruebas”.
A modo de desagravio, pensaría alguien malpensado, a don Salomón González le erigieron una estatua y bautizaron con su nombre un parque público.“No es porque sea mi padre –dijo Patrocinio el día de la develación-, pero se trata del chiapaneco más valioso del siglo XX”. En el acto, estuvo Sabines Guerrero más callado que la estatua. Pero estuvo.
EL COITÁN DEL CASTIGO
Ahora que, cual palomitas de maíz, empieza el reventadero de aspiraciones a la grande, se repiten las acciones del gobierno, disparadas no por el deseo de castigar a los delincuentes, algo que aplaudiríamos todos, sino de acalambrar a los opositores de El Preciso.
Las tácticas se repiten. Ciertos o falsos, los medios oficiales echaron a trotar rumores sobre las aspiraciones de Pablo a una senaduría y de Rubén Velásquez a la gubernatura (Dizque. Es medio tonto y rústico pero no está loco, que se sepa).
Acto seguido, “ciudadanos, comerciantes, políticos, empresarios y periodistas destacados y respetables”, describen en los diarios a los monstruos peludos del pasado con almas de perro y piden para ellos la cárcel. Sabines Guerrero, atento a las demandas populares, cumple con “hechos, no palabras”.
S’ÓRDENES JEFE
Acusada de irregularidades cometidas en el ejercicio de los recursos asignados para atender la contingencia provocada por el paso del huracán Stan en las regiones Soconusco, Sierra, Istmo-Costa y Frailesca de Chiapas, Socorro del Carmen Domínguez Aguilar, ex titular del extinto Instituto de la Vivienda del Estado, fue aprehendida por la PGJE cumplimentando órdenes del juez segundo penal del ramo.
También fueron detenidos el ex presidente municipal de Bellavista, Marbel Gabriel Pérez, el ex Síndico de Mapastepec, Leonides Cortés Lozano, ambos acusados de peculado, ejercicio indebido del Servicio Público y asociación delictuosa, y el Síndico de Mazapa de Madero, Adonai Jesús González de la Cruz por peculado. Todos están recluidos en El Amate.
LOS OTROS CACHETES
Mientras la policía arreaba con presuntos “delincuentes del pabliato”, Sabines Guerrero inauguraba en Palenque el Ecoparque Aluxe, Centro de Conservación y Zoológico, propiedad de Patrocinio González y familia.
Patrosimio (Muñoz Ledo, dixit), el dictador tropical que en público daba trato de sirvientas a sus funcionarios, que miró desparecer violentamente, impunemente, sin pestañear, colaboradores suyos, líderes políticos, periodistas, homosexuales, hoy, convertido en la versión masculina de Sara García (La abuelita del cine nacional), en el último tirón de su vida, está dedicado a sembrar arbolitos y proteger a las guacamayas escarlatas y monos aulladores.
PREGUNTONTA
¡Puta madre! ¿Por qué no tenían las plumas del color de la sangre que derramaron, al morir, los muertos de Patrocinio? ¿Por qué no aprendieron a repetir como loros: “Sin novedad en su hacienda, amo?”. ¿Por qué no se resignaron a seguir aullando?





